La policía antimotines se movilizó el sábado para apaciguar violentas protestas en Nápoles desatadas por el primer mitin importante convocado por el líder del partido antiinmigrante Liga Norte.

Los policías arrojaron gas lacrimógeno y dispararon cañones de agua a los manifestantes, quienes lanzaban botellas, piedras y cocteles Molotov.

Los manifestantes fueron un grupo que se desprendió de una marcha que en sí fue pacífica donde participaron personas que se oponen a Matteo Salvini y sus políticas contra el euro y los inmigrantes.

Algunos manifestantes ocuparon el viernes el centro de convenciones donde tenía previsto hablar Salvini, con un cartel que decía "Nápoles no te quiere". El Ministerio del Interior intervino para asegurar que el mitin de la Liga Norte pudiera realizarse.

La Liga tiene su sede en el acomodado norte del país y ha criticado durante años los fondos públicos que Roma deriva al sur, más pobre y menos desarrollado. Sin embargo, el partido intenta ganar apoyos en el sur aprovechando el sentimiento populista y los malos resultados que ha registrado en comicios recientes el Partido Democrático.