Las clases para los alumnos de la escuela primaria Sandy Hook en Newtown se reanudaron este jueves después de que el plantel fue cerrado en diciembre pasado tras el tiroteo que acabó con la vida de 20 de sus estudiantes y seis adultos.

Sin embargo, como la sede del plantel continúa siendo una escena de crimen, las clases se reiniciaron en el edificio de la antigua escuela Chalk Hill, en la localidad de Monroe, a unos 15 minutos de Newtown.

Los maestros llevaron muebles, suministros y decoraciones para hacer que los estudiantes se sintieran mejor La superintendente escolar, Janet Robinson, afirmó que las autoridades hacen todo lo posible para que los estudiantes se sientan tranquilos en su primer día de clases, tras la tragedia.

"Un retorno a las actividades normales de la comunidad, aunque difícil, ayuda a promover a que las heridas cicatricen", indicó Robinson en una carta dirigida a los padres de familia y que fue publicada en el sitio web de la escuela.

El personal de la escuela hizo todo lo posible para crear un ambiente familiar para los niños, aseguró.

Los maestros tomaron fotografías de sus salones de clase y llevaron muebles, suministros y decoraciones para hacer que los estudiantes se sintieran como en su casa.

Desde el miércoles, la nueva escuela estaba fuertemente custodiada por la policía en la entrada principal y en las vías aledañas. La escuela está ubicada en el bosque, en una calle tranquila dominada por casas particulares.

La calle hacia la escuela Sandy Hook permanece bloqueada por la policía, como lo ha estado desde la mañana del 14 de diciembre, el día del tiroteo.