Senado de Arizona rechaza proyecto contra inmigrantes

Tres republicanos del Senado de Arizona decidieron aliarse con los demócratas el jueves para rechazar por escaso margen una medida que les prohibiría a los jueces darles libertad condicional a los...

Tres republicanos del Senado de Arizona decidieron aliarse con los demócratas el jueves para rechazar por escaso margen una medida que les prohibiría a los jueces darles libertad condicional a los inmigrantes que se encuentren sin permiso en el país.

Se obtuvo ese resultado en la votación a pesar de un discurso de 20 minutos del senador Steve Smith, republicano de Maricopa, en el que presentó a las familias de personas asesinadas por inmigrantes y le rogó a los opositores que modificaran su sufragio.

La medida hubiera negado cualquier libertad condicional o permiso de ingreso temporal a inmigrantes sin estatus legal que cometan delitos graves y requeriría que cumplan cuando menos la mitad de su período de cárcel por su condena.

"Es desafortunado, porque los miembros de mi propio partido están votando en contra de este proyecto de ley y aún no recibo una sola buena razón sobre el porqué", afirmó Smith durante un discurso en la cámara alta.

Mientras hablaba, señaló al padre de Grant Ronnebeck, un empleado de ventas al por menor en Mesa que fue asesinado por una persona que estaba en el país sin permiso. Las familias de otras personas muertas a manos de inmigrantes estaban cerca de allí durante la sesión.

Los tres republicanos que no sufragaron de acuerdo con la línea del partido no hablaron durante la votación. Son los senadores Bob Worsley de Mesa, Kate Brophy McGee de Phoenix y Frank Pratt de Casa Grande.

Brophy McGee dijo posteriormente que no cree que el proyecto de ley de Smith corrija el problema o ayude a las familias. Dijo también que piensa que la propuesta tiene puntos que se contraponen a la Constitución y que el lugar adecuado para definir las legislaciones sobre inmigración es el Congreso federal.

Worsley dijo que el año pasado votó a favor de endurecer una ley de 1996 que permitía que las personas que están ilegalmente en el país fueran liberadas anticipadamente para ser deportadas, pero hizo notar que con el presidente Donald Trump en el puesto ya no se requiere endurecer más las leyes de inmigración, debido a que él ya las está aplicando con dureza.

"Los proyectos de ley de 1996, de 2016 o de 2017 que estamos analizando, ninguno de ellos habría salvado la vida de Grant, y ésa es la parodia de todo el espectáculo que hemos tenido hoy en el piso de sesiones", dijo Worsley. "Ninguno de estos proyectos de ley habría corregido ninguno de los hechos en el horripilante asesinato de mi elector en Mesa".