Un sacerdote paraguayo encarcelado por el supuesto acoso a una catequista recibió el jueves el beneficio de la libertad ambulatoria mientras continúa la investigación judicial.

La jueza penal de garantías Elsa Idoyaga del pueblo de Limpio, 25 kilómetros al norte de Asunción, dijo que el sacerdote católico Silvestre Olmedo, de 57 años, abandonará la cárcel luego de que la fiscalía aceptó el pedido de la defensa para cambiar la imputación en su contra.

Casi un mes atrás, la fiscalía imputó a Olmedo por los presuntos delitos de coacción sexual, violación a la autonomía sexual y acoso sexual. Pero el defensor Luis Barrios dijo que la denuncia de la presunta víctima Alexandra Torres, de 21 años, fue por el presunto delito de manoseo de senos y espalda y no por coacción, que significa el uso de la fuerza física.

Olmedo no hizo declaraciones pero Antonia Sánchez, integrante de su equipo de defensa, informó que su cliente residirá en una casa de retiro espiritual.

La fiscalía tiene hasta julio próximo para colectar pruebas y solicitar el juicio oral y público.

De confirmarse la comisión del supuesto delito Olmedo podría recibir una pena de entre dos y cinco años de cárcel.