El Banco Central Europeo mantiene sin cambios sus estímulos

El Banco Central Europeo decidió el jueves mantener sin cambios sus programas de estímulo económico. El presidente del BCE, el italiano Mario Draghi, tendrá ahora la tarea de explicar en su...

El Banco Central Europeo decidió el jueves mantener sin cambios sus programas de estímulo económico. El presidente del BCE, el italiano Mario Draghi, tendrá ahora la tarea de explicar en su conferencia de prensa por qué se tomó esa decisión cuando la economía está creciendo.

Draghi ha alegado que el reciente aumento de la tasa de inflación anual al 2% —arriba de la meta del banco, de poco menos del 2%— proviene de alzas en los precios del petróleo y no de mejoras fundamentales en la economía, como salarios más altos para los trabajadores.

Si se excluyen los volátiles precios del petróleo y otros combustibles, la inflación se mantiene en el 0,9%.

El BCE decidió mantener sin cambios la compra de bonos de los bancos, de 80.000 millones de euros (85.000 millones de dólares) este mes, y en 60.000 millones de euros al mes hasta el final del año.

El banco mantuvo en cero su tasa de interés a corto plazo, de referencia clave, y mantuvo su tasa de depósitos de los bancos comerciales en -0,4%. Eso es, en efecto, un impuesto que presiona a los bancos a prestar dinero, evitando que lo retengan en una instalación súper segura de depósitos del BCE.

Draghi agregó que la economía regional podría usar ese apoyo durante un período político potencialmente turbulento. La primera ministra británica, Theresa May, dijo que a finales de este mes hará oficial la decisión de Gran Bretaña de abandonar la Unión Europea y su zona de libre comercio.

Gran Bretaña no utiliza el euro, pero ha sido un socio comercial clave para los miembros de la UE que sí utilizan la moneda común. El Brexit significa que Gran Bretaña deberá buscar una nueva relación comercial con Europa, que podría incluir aranceles a importaciones y exportaciones, dependiendo de las negociaciones.

La incertidumbre por sí sola podría influir en la actividad empresarial, al hacer que los ejecutivos aplacen decisiones de inversión.

Ahora que la inflación ha alcanzado el 2%, han surgido llamados para comenzar a retirar los estímulos, particularmente en Alemania, donde nunca fueron populares en primer lugar.

Los economistas, medios y políticos alemanes se han quejado de las bajas tasas de interés que les ofrecen mecanismos de ahorro y las pensiones. Algunos han argumentado que las tasas se han mantenido bajas con tal de rescatar a gobiernos endeudados como Italia, de manera que se vean menos presionados para reducir sus déficits presupuestarios, ya que pedir prestado les resulta barato.