El Parlamento israelí aprobó el miércoles la lectura inicial de una iniciativa que obligaría a las mezquitas a bajar el volumen de sus llamados a oración, medida que suscitó la inconformidad entre los legisladores árabes.

El político árabe-israelí Ahmed Tibi hizo trizas el documento de papel de la propuesta en el podio del Knesset. La iniciativa debe superar todavía más obstáculos.

Los musulmanes devotos oran cinco veces al día, la primera alrededor de las 5 de la mañana. En Israel, el llamado a oración es a menudo tan estridente que despierta a los habitantes de los vecindarios judíos próximos a las comunidades musulmanas.

Los partidarios de la iniciativa afirman que la propuesta se reduce a un asunto de calidad de vida. Sin embargo, los ciudadanos árabes de Israel la consideran una afrenta.

Los árabes conforman una quinta parte de la población israelí. Gozan de plenos derechos pero afrontan discriminación en ciertos aspectos. Muchos se identifican política y culturalmente con los palestinos.