La OTAN y Estados Unidos advirtieron a Kosovo el miércoles que podrían reducir la cooperación con sus servicios de seguridad si el gobierno sigue adelante con sus planes de transformar su fuerza de armamento ligero en un ejército sin los cambios constitucionales correspondientes.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo que avisó al gobierno de Kosovo por teléfono que "las medidas unilaterales como éstas no ayudan". Advirtió que si Kosovo sigue adelante con sus planes, "la OTAN tendrá que revisar su nivel de asistencia, sobre todo en materia de capacitación".

La embajada de Estados Unidos indicó en un comunicado que "la aprobación del proyecto de ley nos obligaría a reevaluar nuestra cooperación bilateral y ayuda de largo plazo a las fuerzas de seguridad de Kosovo".

La medida debe pasar por un "proceso político incluyente y representativo", añadió.

El presidente de Kosovo, Hashim Thaci, envió el martes al Parlamento un proyecto de ley de creación de un ejército regular. La medida fue denunciada inmediatamente por el gobierno serbio, que no reconoce la independencia de Kosovo y dijo que usarán todos los medios políticos disponibles para impedir la formación de un ejército.

Las enmiendas constitucionales requieren la aprobación de las minorías étnicas en el Parlamento, lo que da a Serbia una voz crucial a través de los serbios kosovares.

Estados Unidos y la OTAN, los principales aliados de Kosovo, ayudan a construir su fuerza de seguridad.

Las relaciones entre Kosovo y Serbia se han tensado recientemente y la medida probablemente agravaría la situación. Kosovo declaró su independencia en 2008, la que ha sido reconocida por 114 países pero no por Serbia.