El fraude aduanero con bienes que llegan de China al continente europeo a través de Gran Bretaña les cuesta a los estados del bloque unos 2.100 millones de dólares, dijo el miércoles la oficina antifraude de la Unión Europea.

La agencia OLAF dijo que no se cobraron aranceles sobre textiles y zapatos enviados desde China, siendo Gran Bretaña el puerto de entrada a la UE, en el período 2013-2016.

La OLAF recomendó que la Comisión Europea trate de rectificar la situación, ya que los aranceles aduaneros son parte del presupuesto. Dijo que la CE y Gran Bretaña deben decidir cómo encaran la investigación.

Gran Bretaña siempre estuvo informada sobre la investigación del fraude, dijo la OLAF.