Líder húngaro: migrantes son "caballo de Troya" terrorista

La migración es el "caballo de Troya" del terrorismo y el actual receso en el flujo migrante es sólo temporal, afirmó el martes el primer ministro de Hungría.El primer ministro, Viktor Orban, uno de...

La migración es el "caballo de Troya" del terrorismo y el actual receso en el flujo migrante es sólo temporal, afirmó el martes el primer ministro de Hungría.

El primer ministro, Viktor Orban, uno de los primeros defensores del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado reforzar las fronteras en el sur de su país para mantener fuera a los migrantes. Orban dice que los migrantes que llegan, muchos de los cuales son musulmanes, son una amenaza para la cultura e identidad cristiana europea.

El problema de la inmigración continuará hasta que se resuelvan las causas en los países de origen y se reconozcan sus riesgos potenciales, afirmó Orban.

"La migración es el caballo de Troya del terrorismo", dijo Orban en una ceremonia de jura del cargo para un nuevo grupo de guardias fronterizos. "La gente que nos llega no quiere vivir de acuerdo con nuestra cultura y nuestras costumbres, sino según los suyos, con un nivel de vida europeo".

La presión migratoria sobre las fronteras húngaras continuará porque millones de personas se preparan para viajar a Europa en busca de una vida mejor, indicó Orban.

"En este momento seguimos bajo asedio", dijo el primer ministro. "El flujo migratorio sólo se ha desacelerado, pero no ha terminado. Hemos ganado tiempo para reforzar nuestras líneas de defensa".

Mientras Orban hablaba ante los 462 nuevos fronterizos, legisladores de su partido, el gobernante Fidesz, y de la formación de ultraderecha Jobbik aprobaron nuevas normas que limitan más los derechos de los solicitantes de asilo y dan más poder a la policía para devolver migrantes a Serbia.

Mientras dure el estado de emergencia declarado por la inmigración —ampliado hace poco hasta el 7 de septiembre— todos los solicitantes de asilo serán retenidos en campamentos construidos con contenedores en la frontera con Serbia hasta que se tome una decisión final sobre sus solicitudes.

La decisión está en línea con la intención de Hungría de clausurar todos los demás centros de recepción de migrantes en el país.

También se permitirá a la policía devolver al otro lado de la frontera con Serbia a cualquier migrante capturado en cualquier lugar del país que no pueda demostrar su derecho legal a permanecer en Hungría. El 5 de julio se había autorizado la devolución de los migrantes encontrados en un margen de 8 kilómetros desde la frontera.

Activistas de derechos humanos criticaron con dureza la nueva legislación y afirmaron que los derechos de los solicitantes de asilo a una asistencia legal se verán muy limitados.

"Apenas hay 400 solicitantes de asilo en el país", indicaron en un comunicado siete grupos humanitarios, como Amnistía Internacional de Hungría, el Comité Húngaro de Helsinki y MigSzol, el Grupo de Solidaridad Migrante de Hungría. "La extensión del estado de emergencia sólo sirve para mantener la propaganda xenófoba y del miedo".

La agencia de refugiados de Naciones Unidas dijo estar "profundamente preocupada" por la detención de los solicitantes de asilo.

"Esta nueva ley incumple las obligaciones de Hungría dentro de las leyes internacionales de la UE, y tendrá un terrible impacto físico y psicológico sobre mujeres, niños y hombres que ya han sufrido enormemente", dijo ACNUR en un comunicado.

Hungría levantó cercas en sus fronteras con Serbia y Croacia en 2015. Unos 400.000 migrantes atravesaron el país ese año antes de que se colocaran las barreras, la mayoría camino de Alemania y otros destinos en la Europa occidental. El gobierno espera completar el 1 de mayo una segunda cerca de 150 kilómetros (93 millas) equipada con sensores de calor y movimiento, así como otras herramientas de vigilancia.

Hungría aceptó 425 solicitantes de asilo en 2016, un periodo en el que recibió 29.432 solicitudes. En 2015 recibieron protección 502 solicitantes de asilo. Alemania acogió a 890.000 solicitantes de asilo en 2015 y 280.000 en 2016.