Las autoridades tailandesas incautaron 422 piezas de colmillos de elefantes y detuvieron a un ciudadano de Gambia sospechoso de contrabando de marfil.

Los colmillos estaban ocultos en un cargamento etiquetado como piedras preciosas no procesadas, dijo el martes el director general del Departamento de Aduanas, Kulit Sombatsiri. Según explicó, el cargamento se revisó porque los envíos procedentes de Malawi están considerados de alto riesgo de contrabando y porque otra partida similar detectada el año pasado procedente de Mozambique tenía un precinto similar.

La operación del viernes, en la que se recuperaron 330 kilos (726 libras) valorados en alrededor de 480.000 dólares, fue la primera en Tailandia este año. En 2016, en las aduanas tailandesas se confiscaron más de 1.200 kilos (2.640 libras) de marfil en nueve operaciones separadas.