Pequeña mayoría en EEUU ve riesgos en admitir refugiados

En lo que se refiere a los inmigrantes, James Wright no tiene inconveniente con los que están en Estados Unidos legalmente —e incluso ilegalmente— si no han cometido delitos. Pero cuando se trata de...

En lo que se refiere a los inmigrantes, James Wright no tiene inconveniente con los que están en Estados Unidos legalmente —e incluso ilegalmente— si no han cometido delitos. Pero cuando se trata de los riesgos y beneficios de admitir a refugiados en el país, el residente de Nueva Jersey tiene muchas dudas.

"Es difícil no sentirse en conflicto interno", dijo Wright, de 26 años, un votante independiente que apoya la propuesta del presidente Donald Trump de prohibir el ingreso de ciertos extranjeros al país. "De ninguna manera quiero ser cruel y dejar fuera a personas que necesitan un lugar seguro. Pero debemos tener un mejor sistema para determinar exactamente quiénes son".

Wright forma parte de un grupo de estadounidenses que, de acuerdo con un nuevo sondeo, están haciendo distinciones entre los inmigrantes legales que optan por estar en el país y los refugiados — que también son inmigrantes legales — que escapan del hostigamiento en sus países.

Una nueva encuesta de The Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research refleja esa división: dos terceras partes de los encuestados dicen que los beneficios de la inmigración legal en general superan a los riesgos. Pero poco más de la mitad —52%— consideran que los refugiados representan un riesgo lo suficientemente grande como para limitar más su entrada a Estados Unidos.

Las entrevistas con algunos de los participantes en el sondeo dejan entrever que la distinción podría estar basada mayormente en la percepción en una era de violencia política y religiosa, y en la que 4,8 millones de refugiados han escapado de la guerra en Siria.

"A veces el examen de antecedentes pudiera no ser de calidad", dijo Randall Bagwell, un votante republicano de 33 años residente en San Antonio, Texas, el segundo estado, después de California, en el asentamiento de refugiados entre el 1 de octubre y el 31 de enero, de acuerdo con el Departamento de Estado.

"Nadie puede controlar la calidad del proceso cuando simplemente están reaccionando con prontitud", agregó.

Desde hace tiempo Trump ha relacionado el establecimiento de límites más estrictos a la inmigración con un país más seguro, y el lunes firmó un nuevo decreto que, en parte, suspenderá el ingreso de refugiados al país por cuatro meses, a excepción de aquellos que ya estén en camino a Estados Unidos. La nueva orden, que entra en vigor el 16 de marzo, impondrá una prohibición de 90 días a la entrada de viajeros procedentes de Sudán, Siria, Iran, Libia, Somalia y Yemen — todos países musulmanes — que solicitan nuevas visas. Es el segundo intento del mandatario por restringir la entrada de ciertos extranjeros. Las cortes bloquearon el primero.

Por otro lado, Trump anunció la semana pasada en el Congreso la creación de una oficina para ayudar a los estadounidenses víctimas de violencia cometida por inmigrantes. Esa medida se produce pese a años de estudios que han mostrado que los inmigrantes cometen menos delitos que las personas nacidas en Estados Unidos.

Gran parte de la candidatura de Trump y las primeras semanas de su presidencia se han basado en la promesa de que él va a proteger a los estadounidenses de "tipos malos" que vienen al país, para lo cual ha emitido una mezcla de políticas vagas y severas: desde "revisiones extremas" hasta la restricción de viajes, un muro fronterizo con México y otras.

Los estadounidenses han expresado opiniones divergentes sobre los inmigrantes en las seis semanas que van de la presidencia de Trump, según la encuesta. Por un lado, lo estadounidenses consideran a los refugiados un riesgo aparte de los inmigrantes legales. Una tercera parte de las personas demócratas, y 8 de cada 10 republicanas, afirman que los riesgos tienen la magnitud suficiente como para imponer nuevos límites a la admisión de refugiados en Estados Unidos.

A pesar de esos temores, los estadounidenses todavía consideran benéfica la inmigración en lo general, de acuerdo con el sondeo.

Más de 6 de cada 10 afirman que un beneficio importante de la inmigración legal es que aumenta la reputación de Estados Unidos como una tierra de oportunidades.

Los aspectos positivos y negativos de la inmigración han suscitado durante mucho tiempo una controversia dolorosa y cada vez más intensa a nivel nacional.

Trump ha mostrado cierta flexibilidad en su postura o incongruencia, dependiendo del punto de vista de cada quien. Por ejemplo, Irak fue retirado de la lista de países cuyas personas tenían prohibido viajar a Estados Unidos.

Funcionarios del Pentágono y del Departamento de Estado solicitaron a la Casa Blanca que hiciera una reconsideración debido al papel crucial de Irak en la lucha contra el grupo Estado Islámico.

Además, la nueva orden no prohíbe indefinidamente a los sirios viajar a Estados Unidos, a diferencia del decreto original.

Trump también ha bajado de tono a su discurso de deportar a las 11 millones de personas que según cálculos viven sin permiso en Estados Unidos y ha dejado entrever que podría estar abierto a una reforma integral de inmigración.

Esa postura suscitó interés y escepticismo en el Capitolio, donde una solución ha estado estancada durante años en el Congreso.

De acuerdo con el sondeo, las advertencias de Trump sobre los refugiados han tenido eco en muchos estadounidenses.

Los refugiados que llegan a Estados Unidos son sometidos a exámenes rigurosos de antecedentes, incluida una búsqueda en las bases de datos de gobiernos que listan a personas sospechosas de lazos terroristas. El proceso puede tomar hasta dos años, usualmente más para personas provenientes de Siria.

Después de un año en Estados Unidos, los refugiados deben presentarse ante las autoridades y tramitar sus credenciales de residencia permanente.

Sin embargo, las autoridades federales han reconocido que la información sobre las personas provenientes de Siria en particular podría ser limitada.

Mandy Gibson, de 37 años, considera benéfica la admisión de inmigrantes legales, pero no está segura de que sea así también con los refugiados.

"Quizá se deba a los medios. Hacen parecer a los refugiados como inmigrantes ilegales y no entiendo, pero son distintos a mí", dijo la mujer, que trabaja en un supermercado en Greensboro, Carolina del Norte.

Como sea, "debe hacerse una revisión rigurosa de los antecedentes de todas las personas que provengan de países donde actúa el ISIS", agregó.

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El sondeo AP-NORC de 1.004 adultos fue realizado entre el 16 y el 20 de febrero entre una muestra representativa de la población estadounidense. El margen de error fue de más menos 3,9 puntos de porcentaje.

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Internet:

AP-NORC: http://www.apnorc.org/