Unas 66.000 personas han tenido que abandonar sus hogares debido al conflicto en Siria en los últimos cinco meses, informó el domingo una agencia humanitaria de la ONU.

Fuerzas turcas, oficialistas sirias, de la oposición siria y curdas han estado luchando por el territorio que antes dominaba el grupo Estado Islámico cerca de la frontera entre Turquía y Siria, en medio de preparativos para conquistar la autoproclamada capital del EI, Raqqa.

La agencia OCHA reportó que la lucha entre fuerzas turcas y de la posición siria por arrebatarle al-Bab al EI desplazó a unos 40.000 habitantes. Tomaron el poblado el 23 de febrero, tras iniciar operaciones en noviembre.

OCHA agregó que hubo otros 26.000 desplazados en Manbij, en el poder de fuerzas curdas, y en al-Khafseh, en el poder del EI. En Al-Khafseh está el principal surtidor de agua para Alepo, la ciudad más grande de Siria.