Las fuerzas armadas en el este de Libia lanzaron el sábado nuevos ataques aéreos contra combatientes que un día antes se apoderaron de varias terminales petroleras, informó un portavoz, que acusó a los militares rivales de la parte oeste del país de desencadenar una guerra.

Vehículos y otros objetivos fueron alcanzados en las tres incursiones aéreas efectuadas en la zona alrededor de las terminales de al-Sidra y Ras Lanuf, donde al menos nueve soldados murieron el viernes en un ataque que expulsó a los efectivos militares pese a recibir apoyo desde el aire, indicó el coronel Ahmed Mosmary, portavoz de las fuerzas al mando del general del ejército Khalifa Hifter.

El ejército ha desplegado más efectivos en preparación para un contraataque a fin de expulsar a las fuerzas irregulares conocidas como Brigadas de Defensa de Bengasi, formadas por combatientes islámicos y ex rebeldes a los que las fuerzas de Hifter derrotaron en fecha reciente en Bengasi, la segunda ciudad más grande de Libia.

Combatientes que proceden de la ciudad occidental de Misrata también se han sumado a las filas de las fuerzas irregulares.

"Esta es una guerra contra toda la región", afirmó en referencia al este de Libia. "No ganarán".

El caos impera en Libia desde la guerra civil de 2011, en la que fue asesinado Moamar Gadafi, el dictador que gobernó el país por mucho tiempo.

El país está dividido en dos parlamentos y gobiernos rivales en las regiones este y oeste. Cada parte cuenta con el apoyo de grupos paramilitares, tribus y facciones políticas.

No es la primera vez que las terminales petroleras han cambiado de manos en los últimos tres años, lo que ha afectado la extracción de hidrocarburos, que aumentó en febrero y alcanzó 700.000 barriles diarios.

La ocupación de las terminales por parte de las fuerzas irregulares ha suscitado temores de que las instalaciones resulten dañadas si se intensifican los enfrentamientos.