La deportación del salvadoreño José Escobar, al que revocaron la protección temporal luego de las nuevas disposiciones del presidente Donald Trump, ejemplifica una política migratoria federal que persigue a gente de bien, dijo el viernes su abogado.

Escobar, de 31 años, esposo y padre de dos hijos que vivía en la zona metropolitana de Houston, fue regresado a su país el jueves.

Lo detuvieron la semana pasada cuando acudió a oficinas federales en Houston para informar de su situación laboral a autoridades de inmigración, como debía hacerlo cada año.

"Esta persona no corresponde a las políticas de deportación de criminales del presidente Trump para librarse de los bad hombres", afirmó Raed Gonzalez, abogado de Escobar, en conferencia de prensa. "Bueno, lamentablemente, también estamos deportando good hombres. Esto tiene que cambiar".

El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) dijo que Escobar había desacatado órdenes previas de marcharse del país y estaba catalogado como un "fugitivo de inmigración".

Escobar llegó a los 15 años a Estados Unidos y le concedieron protección temporal porque sería peligroso que regresara a su país. Sin embargo, cuando esa categoría no le fue renovada por error, un juez ordenó en 2006 su salida del país.

En un comunicado, el ICE dijo que sus agentes arrestaron a Escobar en 2011 y fue puesto en libertad "para que arreglara sus asuntos antes de deportarlo a El Salvador".

La familia de Escobar dijo que la repatriación les cayó de sorpresa porque su caso no estaba resuelto y su abogado continuaba presentando escritos.

La esposa de Escobar, Rose Escobar, de 30 años, afirmó que continuará luchando para lograr el regreso de su esposo a Estados Unidos.

"Lamentablemente no somos la única familia afectada este momento", agregó. "Yo soy ciudadana estadounidense y mi propio presidente me ha perjudicado... Mi esposo no es delincuente. Es un buen padre".

La mujer dijo que su esposo, que trabajaba como jefe de una compañía de pintura, se encuentra en El Salvador en una casa que pertenece a la madre de ella, pero que él tiene miedo de estar en un país al que no conoce desde que tenía 15 años.

Diversos grupos defensores de los derechos de los inmigrantes dijeron que casos similares al de Escobar están ocurriendo en todo el país y corresponden a personas sin antecedentes penales o que simplemente cometieron infracciones menores.

___

Juan A. Lozano está en www.twitter.com/juanlozano70