La petrolera estatal colombiana Ecopetrol informó el viernes que mantiene cerrado el bombeo del segundo oleoducto del país, Caño Limón-Coveñas, luego de dos ataques con explosivos que causó la afectación de uno de sus tramos.

Los dos ataques ocurrieron el martes y el miércoles de esta semana en una zona del departamento de Norte de Santander causando sólo pérdidas materiales. No hubo derramamiento de crudo.

Una cuadrilla de más de 15 personas trabajan para reparar el tramo afectado. No se dio fecha para renovar el bombeo, pero se presume que en las próximas 48 horas se reactivará.

Según Ecopetrol, en lo que va de 2017 se han registrado 17 ataques contra el oleoducto en los departamentos de Arauca, Norte de Santander y Boyacá. Estos atentados y derrames de crudo han contaminado varios ríos en la zona. El año pasado, durante el mismo periodo, el oleoducto fue afectado en siete oportunidades y 2016 cerró con un saldo de 50 atentados, de acuerdo con el mismo organismo.

Las autoridades colombianas han referido que en la zona opera el grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Caño Limón-Coveñas se extiende por 780 kilómetros y lleva unos 80.000 barriles de crudo diarios desde los campos petroleros del nororiente, en la frontera con Venezuela, hasta el puerto de Coveñas sobre la costa del Caribe.