Un juez declaró el viernes inconstitucional una política reciente favorecida por el presidente Donald Trump que permite que las cárceles del condado de Miami-Dade detengan a inmigrantes que enfrentan una posible deportación.

El juez Milton Hirsch dijo en su fallo que la política viola los límites establecidos en la 10ma Enmienda de la Constitución para los límites del poder federal sobre los estados. El condado apeló inmediatamente el fallo y no estaba claro de inmediato el alcance de la decisión de Hirsch.

El alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, ordenó la política luego que Trump emitió una orden ejecutiva en la que amenazó con negar fondos federales a gobiernos locales en las llamadas "ciudades santuarios" para inmigrantes. Previamente, el condado no detenía a inmigrantes que enfrentaban deportación por las autoridades federales.

No hay una definición oficial de lo que significa una ciudad santuario, pero a menudo significa que una ciudad coopera poco —o no lo hace— con las autoridades federales de inmigración en cuanto a la persecución de personas que viven en Estados Unidos sin autorización.

Una ciudad también puede recibir esa denominación, cuando le ordena a sus policías que no pregunten sobre el estado de residencia legal a los detenidos o que decline peticiones de las autoridades migratorias para mantener retenidos a los acusados mientras esperan ser deportados.

El fallo se produjo en el caso de un haitiano que impugnó la política cuando estaba detenido luego de una serie de arrestos por delitos.

Los funcionarios del condado dicen que la inmigración es un asunto federal.