Las autoridades colombianas encontraron más de media tonelada de cocaína en un contenedor; la droga estaba dentro en muebles de madera que estaban por salir del puerto caribeño de Cartagena rumbo a Bélgica.

La cocaína fue detectada durante un control de rutina a un contenedor. La policía antinarcóticos se apoyaba con un perro y de este modo hallaron los enseres contaminados con la droga, que antes de llegar a Europa haría una parada en Panamá.

Hasta el momento no se han reportado detenidos.

Tras los hechos se inició una investigación y la primera hipótesis es que el cargamento pertenecería al Clan Úsuga, principal red de narcotraficantes colombianos, y que su precio estimado en el mercado ilegal sería de más de diez millones de dólares.

Las autoridades día a día se sorprenden de la habilidad de los narcotraficantes para enviar la droga a través de diferentes vías, como lanchas rápidas, sumergibles y mulas humanas.