La canciller de Alemania Angela Merkel se reunió el jueves en El Cairo con el presidente egipcio Abdel-Fattah el-Sissi para discutir formas de reducir la migración a Europa.

El portavoz de Merkel, Steffen Seibert, dijo antes del viaje que Alemania quiere ayudar a Egipto a fortalecer su Guardia Costera para combatir el tráfico humano a través del Mediterráneo, donde miles de migrantes mueren cada año.

Merkel se reunió con el-Sissi poco después de su arribo y se espera que se reúna más tarde con empresarios, representantes de la sociedad civil y líderes musulmanes y cristianos, antes de partir hacia Túnez el viernes. Es su primera visita a Egipto en una década.

Se piensa que Merkel busca un acuerdo similar al logrado entre la Unión Europea y Turquía, donde Ankara impide que migrantes y refugiados prosigan viaje a Europa a cambio de ayuda económica.

Human Rights Watch dijo la semana pasada que la visita de Merkel es parte de una gestión europea para "externalizar la responsabilidad por migrantes y solicitantes de asilo".

"Garantizar el retorno seguro de tunecinos y egipcios que no necesitan protección es legítimo, siempre que los procedimientos sean justos", dijo Judith Sunderland, directora asociada para Europa y Asia Central para el grupo de derechos humanos, basado en Nueva York.

"Es algo completamente distinto buscar acuerdos dudosos que pudieran atrapar a solicitantes de asilo y migrantes de otras partes en países como Túnez y Egipto que no pueden garantizar un tratamiento decente ni u acceso significativo a asilo".

No estaba claro si Merkel mencionaría preocupaciones de derechos humanos en Egipto, donde el gobierno libra una amplia batida contra disidentes desde que las fuerzas armadas derrocaron al presidente islamista en el 2013. Miles de personas han sido encarceladas y el gobierno ha prohibido todas las protestas no autorizadas.