Autoridades estadounidenses dijeron el jueves que atraparon a miembros de una violenta pandilla salvadoreña que asesinó a tres adolescentes el año pasado, incluidas dos adolescentes que eran amigas inseparables en su escuela secundaria en Long Island.

Nisa Mickens, de 15 años, y Kayla Cuevas, de 16, fueron asesinadas el 13 de septiembre en un barrio residencial cerca de una escuela primaria. La matanza se produjo en medio de una discusión nacional sobre la inmigración no autorizada. En diciembre, Donald Trump habló de la matanza al ser entrevistado por la revista Time que lo había designado "Hombre del Año" luego de su triunfo electoral.

Unas semanas después del asesinato de las niñas, las autoridades hallaron los restos de otros tres adolescentes de Brentwood. Entre las víctimas estaba José Peña Hernández, de 18 años, quien estaba desaparecido desde junio.

Trece miembros de la pandilla salvadoreña MS-13 responderán a cargos federales derivados de la investigación, aunque no todos serán acusados de asesinato, anunciaron funcionarios locales y federales el jueves.

Las edades y el estatus migratorio de los sospechosos se mantuvieron en reserva en lo inmediato.

El fiscal federal Robert L. Capers y la policía local convocaron a una conferencia de prensa en las próximas horas.

Una fuente policial dijo a The Associated Press que entre las víctimas hay dos jovencitas que fueron atacadas en un barrio residencial en septiembre. El agente habló bajo la condición de anonimato por no estar autorizado a dar información.

La policía de Suffolk empezó a dedicar mayores recursos a los casos tras la muerte de Mickens y Cuevas, atacadas en un barrio residencial cerca de una escuela primaria el 13 de septiembre. Aunque la violencia pandillera es común en la zona desde hace más de 10 años, la matanza de las niñas provocó indignación en Brentwood.

Hubo quejas de que la policía, las escuelas y otras autoridades no se abocaban lo suficiente a detener la violencia. Desde entonces, la policía de Suffolk ha detenido a más de 125 presuntos miembros de MS-13, a la que se acusa de otros 30 asesinatos en Long Island desde 2010.

La policía cree que entre los miembros de MS-13 hay menores de edad que llegaron a Estados Unidos sin estar acompañados por adultos.

Se cree que la pandilla, también llamada Mara Salvatrucha, fue fundada en Los Angeles a mediados de los 80 por inmigrantes que huían de una guerra civil en El Salvador. Algunos de sus miembros fueron deportados al país, ahora uno de los lugares más violentos del mundo. Se ha convertido en una gran empresa delictiva con miles de miembros en los países centroamericanos y varios estados de la Unión.

Desde sus primeros días en funciones, Trump ha hecho de la lucha contra la inmigración no autorizada una de sus prioridades. Así lo prometió en su entrevista con Time al aludir a un informe del diario Newsday sobre las matanzas.

"Vienen de Centroamérica. Son la gente más ruda que hayas conocido", dijo. "Matan y violan a todo el mundo. Son ilegales. Y es su fin".