Los alimentos y el combustible han comenzado a escasear en una ciudad boliviana fronteriza con Brasil debido al bloqueo de un puente internacional que ya lleva 10 días, informaron las autoridades.

Desde la víspera la situación se ha complicado por el cierre del segundo puente internacional que vincula a Cobija, capital del departamento amazónico de Pando, con las ciudades del estado brasileño de Acre, dijo el gobernador Luis Adolfo Flores.

Una treintena de brasileños mantienen cerrados los dos puentes en protesta por la detención de dos hombres de esa nacionalidad supuestamente vinculados con el secuestro del hijo de un político boliviano.

"Las autoridades de Brasil no están dando solución a este problema. El 80% de los alimentos y el combustible que consume Cobija viene de Brasil, pero también el comercio brasileño está afectado", dijo Flores a The Associated Press.

La víspera la cancillería de Bolivia llamó al encargado de negocios de Brasil para hacerle notar su preocupación. "No podemos hacer otra cosa que apelar a las autoridades de Brasil", dijo el canciller Fernando Huanacuni.

La embajada de Brasil en La Paz declinó hacer comentarios ante una consulta de AP.

Flores dijo que ha pedido a la cancillería habilitar el comercio con regiones vecinas de Perú para abastecer a Cobija, que posee unos 70.000 habitantes y donde se ha incrementado la inseguridad por las bandas delictivas que operan en ambos lados de la frontera.

Un caudaloso río separa a Cobija, 610 kilómetros al norte de La Paz, de sus vecinas brasileñas Basilea y Epitalozandia. La conexión con otras ciudades bolivianas es precaria debido al mal estado de los caminos en épocas de lluvia como la actual.