Lo de provocar en sus últimas apariciones no ha sido para Miley Cyrus algo momento puntual en su carrera. Tras la polémica actuación en los MTV Video Awards y desnudarse en su último videoclip, lejos de dar marcha atrás a su alboratoda imagen, la cantante está haciendo más bien todo lo contrario.

En el concierto que ofreció este sábado en el iHeartRadio Music Festival, la intérprete de Wrecking Ball ha sorprendido a todos, por enésima vez, con un atuendo que dejaba bien poco a la imaginación: un vestido de rejilla, cubrepezones y unas braguitas negras.

Este look estrambótico deja claro que la imagen provocativa va para largo, a pesar de las duras críticas que está recibiendo.

Lágrimas sobre el escenario

Aún triunfando en el ámbito profesional, en el terreno sentimental parece que Miley Cyrus no está teniendo tanta suerte. Estos días se dio a conocer que además de haber roto su relación de cuatro años con Liam Hemsworth, su exnovio podría haberle sido infiel con la actriz mexicana Eiza González.

Así este sábado no pudo evitar las lágrimas durante un concierto mientras cantaba una de sus canciones que habla de una tormentosa ruptura sentimental.