Una organización en defensa de los derechos humanos acusó el jueves a la policía de Filipinas de fabricar evidencia para justificar muertes ilegales durante una campaña del gobierno contra el narcotráfico, la cual ha cobrado más de 7.000 vidas, y señaló al presidente Rodrigo Duterte como el principal responsable.

Human Rights Watch indicó en un reporte que Duterte y otros funcionarios instigaron e incitaron a cometer los asesinatos en una campaña que podría equivaler a crímenes contra la humanidad.

El reporte exhortó a Naciones Unidas a abrir una investigación independiente a fin de determinar responsabilidad y de garantizar la imputabilidad.

El documento agregó que la policía cometió reiteradamente asesinatos extrajudiciales de presuntos narcotraficantes, luego argumentó falsamente haber actuado en defensa propia y sembró armas o drogas en los cuerpos de las víctimas.

El vocero presidencial Ernesto Abella anunció que el gobierno filipino emitirá un comunicado al respecto el jueves por la noche.