Frustrada por lo que considera las tácticas dilatorias del Vaticano, una irlandesa víctima de abusos sexuales por parte de curas renunció el miércoles a la comisión pontificia que asesora al papa Francisco sobre la manera de proteger a los menores de tales abusos.

La Comisión Pontificia para la Protección de Menores dijo que Marie Collins renunció, "frustrada" por la falta de colaboración de otras oficinas del Vaticano, la llamada Curia. Su partida significó un nuevo golpe para la credibilidad de la Santa Sede y su insistencia en que se esfuerza por asegurar de que no haya más niños víctimas de curas depredadores.

En un comunicado publicado por el diario católico estadounidense National Catholic Reporter, Collins deploró la "resistencia cultural" del Vaticano, que según ella incluye la negativa de algunos burócratas a obedecer la orden del papa de responder a todas las cartas de sobrevivientes o víctimas.

"Me resulta imposible escuchar las declaraciones públicas sobre la profunda preocupación de la Iglesia por el cuidado de aquellos cuyas vidas han sido arruinadas por los abusos ¡y ver a la vez, calladamente, cómo una congregación del Vaticano se niega siquiera a acusar recibo de estas cartas!", escribió Collins.

"La renuencia de algunos en la Curia vaticana a aplicar las recomendaciones o colaborar con el trabajo de una comisión cuando se trata de mejorar la seguridad de los niños y los adultos vulnerables alrededor del mundo es inaceptable", acotó.

El papa Francisco creó la comisión hace tres años con el cometido de "proponer las iniciativas más oportunas para proteger a los menores y los adultos vulnerables, a fin de que hagamos todo lo posible para garantizar que crímenes como los que han ocurrido no se repitan en la Iglesia".

El encubrimiento sistemático de obispos y otros jerarcas en todo el mundo y a lo largo de décadas agravó los crímenes de curas pedófilos que violaron niños y cometieron otros abusos.

Al explicar los motivos de su renuncia, Collins se preguntó si las posibles causas de la resistencia en la Santa Sede son "la política interna, el miedo al cambio, el clericalismo que inculca la convicción de que son 'los que más saben', o una cerrazón mental que ve en los abusos una simple molestia o el aferrarse a viejas actitudes institucionales".

Collins dijo que no conocía la respuesta, "pero es pasmoso en 2017 comprobar que estos hombres todavía son capaces de anteponer otros intereses a la seguridad de los niños y los adultos vulnerables".

La comisión dijo en un comunicado que el papa "aceptó la renuncia de la señora Collins con profundo agradecimiento por su obra en bien de las víctimas/sobrevivientes de los abusos clericales".

Dijo que aceptó una invitación del presidente de la comisión, el cardenal Sean Patrick O'Malley, arzobispo de Boston, para ayudar a la comisión con sus "excepcionales habilidades magisteriales y el impacto de su testimonio como sobreviviente".

"Echaremos de menos sus importantes contribuciones", dijo O'Malley en un comunicado emitido por la Santa Sede.

Collins no respondió de inmediato a un pedido telefónico de declaraciones.

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Frances D'Emilio está en www.twitter.com/fdemilio