Esta fotogalería selecciona los mejores momentos capturados por fotógrafos de The Associated Press durante la celebración del Carnaval en Latinoamérica y el Caribe.

Para muchos en Brasil, el mejor momento del año es la fiesta y la competición en el famoso Sambódromo de Río de Janeiro. Este año incluyó a sensuales demonios rojos, mujeres subidas a altos tacones y con trajes escasos cubiertos de plumas, cantantes con sus instrumentos y otros con vestidos largos que giraron por la pista para impresionar a los jueces.

Pero fuera del Sambódromo también hay vida. Mientras la élite de la ciudad celebró una fiesta privada, con esmoquin y trajes de coctel que recordaban a la época de "El Gran Gatsby", en la calle un joven vendía botes de espuma en una protesta antigubernamental en Carnaval y los pacientes de un hospital psiquiátricos esperaban pacientemente disfrazados en una acera el inicio de su desfile.

Hombres ataviados con barbas azules celebraron en la calle, como otro con una máscara de unicornio y "Mike", el perro boxeador. Otros disfrazados de "Los Simpsons" y "Wonder Woman" llevaron el color de la fiesta al metro, y un asistente se una siesta en la ruta de un desfile.

Además, en Paratí, hombres embarrados brindaron con cerveza y en las zonas rurales del país se honraron las tradiciones de la época de las plantaciones de azúcar.

Fuera de Brasil, fiestas con ron, disfraces creativos y música para bailar dieron vida a una ciudad del sur de Haití que sigue recuperándose de los estragos causados por el huracán Matthew el año pasado. Una pareja mayor se disfrazó de novios en Panamá. En Oruro, Bolivia, los residentes se vistieron con coloridos trajes para actuar en la tradicional "Diablada", una festividad con más de 200 años de antigüedad que mezcla de tradiciones católicas y paganas.