Activistas: Fuerzas pro Damasco se acercan a Palmira

Fuerzas progubernamentales llegaron a las afueras de la ciudad de Palmira en su intento por expulsar a los insurgentes del grupo Estado Islámico de la histórica ciudad, dieron activistas sirios el...

Fuerzas progubernamentales llegaron a las afueras de la ciudad de Palmira en su intento por expulsar a los insurgentes del grupo Estado Islámico de la histórica ciudad, dieron activistas sirios el martes.

Las fuerzas de avance, que agrupaban a tropas sirias junto con sus aliados del grupo insurgente libanés Jezbolá y asesores iraníes, se encontraban en la salida oeste de la ciudad, a unos cinco kilómetros (tres millas) de sus famosas ruinas romanas, según el Comité de Coordinación de Palmira, gestionado por activistas.

El grupo activista también reportó tres ataques aéreos sobre la localidad el martes en la mañana. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, así como medios asociados a Jezbolá, también se hicieron eco de los avances.

Esta es la segunda ofensiva de Damasco para recuperar el control de Palmira este año.

Damasco perdió el control de Palmira en diciembre, menos de un año después de reconquistarla. Los arqueólogos han denunciado lo que describieron como daños considerables en las famosas ruinas de la ciudad.

Palmira era el mayor atractivo turístico de Siria y atraía a decenas de miles de visitantes cada año antes de que el país se sumiera en la guerra en 2011. Los sirios se refieren con afecto a la ciudad como la "novia del desierto".

Imágenes grabadas por drones y publicadas este mes por el Ministerio ruso de Defensa mostraron nuevos daños en la fachada del teatro romano de Palmira y el tetrápilo cercano, un conjunto de cuatro monumentos con cuatro columnas cada uno que se ubicaba en el centro de una columnata que llevaba al teatro.

Un informe publicado en 2014 por una agencia de investigación de Naciones Unidas mostraba imágenes tomadas por satélite que demostraban saqueos cuando las ruinas estaban bajo control del ejército sirio. Las facciones de oposición también han reconocido haber saqueado antigüedades para obtener fondos.