Al Asad dice que no está "enganchado al poder", pero no lo dejará hasta las elecciones

  • Al Asad se ha reunido a título personal con una eurodiputada belga.
  • Según la parlamentaria, Al Asad está muy satisfecho con el acuerdo entre Rusia y Estados Unidos para desmantelar sus arsenales químicos.
  • El jefe de la diplomacia estadounidense y su homólogo ruso conversan a diario para intentar conseguir una resolución fuerte sobre Siria.

El presidente de Siria, Bashar al Asad, ha indicado en un encuentro con una europarlamentaria socialista belga que "no está enganchado al poder" pero no tiene intención de abandonarlo, sobre todo tras el "satisfactorio" acuerdo alcanzado entre EU y Rusia sobre el desarme químico de Damasco.

Al Asad dice que no está enganchado al poder, pero que no piensa dejarlo Durante la reunión con Al Asad, la eurodiputada Véronique De Keyser explicó que trató con el presidente la situación bélica, en particular el impacto de grupos terroristas entremezclados con los rebeldes que toman a la población como rehenes al impedirles el acceso a ayuda humanitaria".

Frente a sus cuestiones, muchas de ellas remitidas por organizaciones humanitarias que conoció durante su viaje, De Keyser solo recibió respuestas "parciales", según declaraciones posteriores recogidas por la agencia de noticias Belga, recogidas a su vez por el diario 'La Libre'.

"Al Asad dijo que no está enganchado al poder pero explicó que no podía dejarlo ahora", indicó, a la espera de las elecciones de 2014. No obstante, la eurodiputada indicó que "Al Asad está extremadamente satisfecho" con el acuerdo entre Rusia y EEUU para requisar y destruir el arsenal químico de Damasco, y reiteró que "está trabajando para solucionar el conflicto por la vía política".

Al Asad dio estas explicaciones a De Keyser durante un breve encuentro de una hora en el marco de un viaje "personal, muy modesto y de carácter humanitario" que no ha contado con el reconocimiento del Partido Socialista, según hizo saber la formación política poco después. De Keyser, según explicó hoy en su página de Facebook, ha visitado campamentos de refugiados de Líbano y de Siria donde ha podido examinar de primera mano la "dramática situación de la región".

Siguen las negociaciones

El secretario de Estado de EE UU, John Kerry, ha conversado este viernes con su homólogo ruso, Sergei Lavrov, sobre las negociaciones para lograr una resolución "fuerte" en el Consejo de Seguridad de la ONU que fuerce a Siria a deshacerse de sus armas químicas.

Kerry y Lavrov tienen conversaciones diarias para avanzar en las negociaciones sobre Siria Kerry y Lavrov, que están en contacto diario para tratar el asunto, sellaron un acuerdo en Ginebra el pasado fin de semana para desmantelar el arsenal de este tipo de armas de Siria, que, según Washington, fue utilizado el pasado 21 de agosto en el ataque perpetrado a las afueras de Damasco que pudo causar unos 1.400 muertos.

"Hablamos para que la cooperación que acordamos se siga prestando, yendo no sólo hacia la adopción de las normas y los reglamentos de la Convención Internacional sobre Armas Químicas, sino también para lograr una resolución que sea firme y fuerte en las Naciones Unidas. Vamos a seguir trabajando en eso", insistió el secretario de Estado.

Ante la Asamblea General de la ONU que se celebrará la semana próxima en Nueva York, Kerry hizo un llamamiento el jueves a la comunidad internacional para que reaccione con rapidez al reciente informe de Naciones Unidas que confirmó el uso de armas químicas en Siria en agosto.

"Queda poco tiempo. No debatamos sobre algo que ya sabemos", dijo Kerry en una comparecencia ante los medios en el Departamento de Estado, y subrayó que todos los datos del informe de Naciones Unidas confirman el uso de gas sarín en el ataque del 21 de agosto.

Kerry alcanzó la semana pasada en Ginebra un acuerdo con Lavrov para obligar a Siria a entregar las armas químicas que posee de forma "inmediata y total" para su posterior destrucción.

Los esfuerzos entre Rusia y Estados Unidos son fruto de un proceso diplomático que frenó la primera decisión del presidente estadounidense, Barack Obama, de llevar a cabo un ataque de castigo contra ese país árabe tras conocerse las primeras informaciones sobre el uso de armas químicas en Damasco.