Takata se declara culpable por bolsas de aire defectuosas

El fabricante de autopartes Takata Corp. se declaró culpable el lunes y aceptó pagar una multa de 1.000 millones de dólares por tratar de ocultar un defecto en sus bolsas de aire, al que se le han...

El fabricante de autopartes Takata Corp. se declaró culpable el lunes y aceptó pagar una multa de 1.000 millones de dólares por tratar de ocultar un defecto en sus bolsas de aire, al que se le han adjudicado la muerte de 16 personas, la mayoría de ellas en Estados Unidos.

Mientras tanto, el escándalo pareció crecer cuando los abogados de los demandantes acusaron a cinco importantes ensambladoras de saber que los dispositivos eran peligrosos, pero continuó utilizándolos durante años para ahorrar dinero.

En el acuerdo de culpabilidad, Takata admitió haber ocultado evidencia de que millones de sus infladores de bolsas de aire pueden explotar con demasiada fuerza, arrojando esquirlas letales a los conductores y pasajeros.

Se ha culpado a los infladores de 11 muertes sólo en Estados Unidos y más de 180 lesiones a nivel mundial. El problema generó uno de los retiros más grandes en la industria automotriz estadounidense, que incluyó a 42 millones de vehículos y hasta 69 millones de infladores.

El director financiero de la empresa, Yoichiro Nomura, presentó la declaración de culpabilidad a nombre de Takata en una corte federal en Detroit. También acordó que Takata será vendido o se fusionará con otra empresa.

Entre las sanciones se incluyen 850 millones de dólares en compensaciones a las armadoras, 125 millones a las víctimas y sus familias, y 25 millones de una multa criminal.

De forma independiente, tres ex ejecutivos son acusados de falsificar reportes de pruebas. Permanecen en Japón.

Los infladores de Takata utilizan nitrato de amonio para crear una pequeña explosión que infla las bolsas de aire en caso de impacto. Pero cuando se exponen demasiado a temperaturas elevadas y humedad, el químico puede deteriorarse e incendiarse con demasiada velocidad. Eso puede provocar la explosión del contendor de metal.

En Estados Unidos, 19 armadoras están retirando los infladores. A nivel mundial, más de 100 millones de unidades fueron llamadas a revisión.

La sanción de Takata es pequeña comparada con la impuesta a Volkswagen, que deberá comprar de vuelta los autos y pagar hasta 21.000 millones en penalidades y compensaciones a sus propietarios por su escándalo de emisiones.

Takata, que también produce cinturones de seguridad, ha declarado pérdidas dos años consecutivos a causa de los retiros, pero dice tener esperanzas de obtener ganancias en este año fiscal.

Las compañías de autos han afirmado que Takata los engañó y no deberían hacerlos responsables.