Efectúan funeral masivo para 20 presos en Haití

Numerosos deudos lloraron o simplemente miraron estoicamente cuando las flores fueron depositadas sobre 20 ataúdes durante el funeral colectivo de un nuevo grupo de presos fallecidos en condiciones...

Numerosos deudos lloraron o simplemente miraron estoicamente cuando las flores fueron depositadas sobre 20 ataúdes durante el funeral colectivo de un nuevo grupo de presos fallecidos en condiciones de miseria en la prisión más grande de Haití, la mayoría de ellos sin condena.

Marie Lumane Laurore emitió gritos desgarradores y se desplomó sobre la banca de una iglesia frente al féretro de su hijo, Eddy. El preso, de 30 años, acusado de violación, se enfermó de tuberculosis y padeció anemia severa durante su reclusión en la Penitenciaría Nacional, en la que persisten la inmundicia y la hacinación.

"¡Jesús, devuélveme a mi hijo! Era mi único niño", dijo la mujer entre sollozos mientras golpeaba con el puño la banca de madera en una iglesia católica en el centro de Puerto Príncipe.

Los sentimientos de tristeza reprimidos, en algunos casos durante años, por el prolongado confinamiento de los seres queridos de los presentes aumentaron de intensidad cuando un sacerdote recitó los nombres de los fallecidos.

La misa para los reclusos de la Penitenciaría Nacional, efectuada el martes, fue la tercera organizada desde abril por el fiscal en jefe de Puerto Príncipe, Danton Leger.

El servicio tuvo lugar un día después de que The Associated Press publicó un artículo especial sobre hacinación, desnutrición y enfermedades infecciosas en las cárceles de Haití.

La recurrente escasez de alimentos y medicinas así como las persistentes enfermedades infecciosas y la hacinación han derivado en un incremento de padecimientos relacionados con la desnutrición y otros males prevenibles.

La representante especial de Naciones Unidas, Sandra Honore, dijo en un comunicado que el fallecimiento de 42 reclusos este año está vinculado a un "empeoramiento" de las condiciones "crueles, inhumanas y degradantes" en las que se encuentran.

Honore exhortó a las autoridades haitianas a que mejoren con urgencia la situación y señaló que es "responsabilidad del estado garantizar el respeto de los derechos de los detenidos y que accedan a servicios básicos".

Llamados similares han encontrado oídos sordos durante años y las miserables condiciones de reclusión han empeorado en el último año en el que estuvo en el poder un gobierno interino.

Ludjy Belizaire dijo que visitó en prisión a su hermano Etzer, de 25 años, tantas veces como le fue posible en el último año, en especial cuando comenzó a quejarse de que estaba enfermo y débil por hambre. Comenzó a perder peso rápidamente.

"Enflacaba cada vez más. Después de un tiempo, ya ni se parecía al que había sido", agregó. Señaló que su hermano estuvo recluido seis años acusado de posesión ilegal de un arma de fuego sin que jamás compareciera ante un juez.

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David McFadden está en www.twitter.com/dmcfadd