Comisión: Racismo "sistémico" causó crisis de agua en Flint

Un "racismo sistémico" que se remonta décadas atrás está en el centro de los problemas que causaron la crisis de agua contaminada con plomo en Flint, una ciudad de mayoría negra, se afirma en un...

Un "racismo sistémico" que se remonta décadas atrás está en el centro de los problemas que causaron la crisis de agua contaminada con plomo en Flint, una ciudad de mayoría negra, se afirma en un informe publicado el viernes de la Comisión de Derechos Civiles de Michigan.

En el texto se dice que la comisión no encontró ninguna violación a las leyes de derechos civiles y que nadie "intentaba envenenar a Flint". Pero el informe de 130 páginas, basado en el testimonio de más de 100 residentes, expertos, autoridades gubernamentales y líderes comunitarios en audiencias públicas y otros encuentros celebrados el año pasado, llegó a la conclusión de que las decisiones habrían sido distintas en caso de tratarse de las comunidades más ricas y predominantemente blancas del estado.

"No estamos insinuando que las personas que tomaron las decisiones relacionadas con esta crisis sean racistas... (Pero la) respuesta dispar es el resultado de un racismo sistémico que se enraizó en la fundación y el crecimiento de Flint, su industria y su área suburbana", se afirma en el texto.

"¿Se hubiera permitido que la crisis del agua de Flint se presentara en Birmingham, Ann Arbor o East Grand Rapids? Creemos que la respuesta es no, y que los vestigios de segregación y discriminación que se hallaron en Flint la convirtieron en un blanco único. La falta de influencia política dejó a los habitantes sin ningún lugar al cual recurrir, ninguna forma de hacer escuchar sus voces", se añade en el informe.

Para ahorrar fondos mientras estaba bajo control del estado, la empobrecida ciudad en la que el 57% de sus habitantes son negros utilizó agua del río Flint durante 18 meses sin darle tratamiento para prevenir la corrosión de las tuberías. Como resultado, el agua provocó que el plomo se desprendiera de los tubos viejos y llegara a las casas.

Se detectaron elevados niveles de plomo, una neurotoxina, en niños, y además murieron 12 personas de un brote de legionelosis relacionado al mal tratamiento del agua. En general, el nivel del plomo en Flint ya no está por encima de los límites federales, pero las autoridades aún requieren que los habitantes utilicen filtros provistos por el estado.

Michigan ha destinado cerca de 250 millones de dólares para resolver el desastre. Un total de 13 funcionarios o exfuncionarios del gobierno han sido acusados formalmente por la crisis, incluidos dos administradores de emergencias designados por el gobernador Rick Snyder para manejar la ciudad.

El informe de la comisión resalta las acciones a nivel local, estatal y federal para ayudar a Flint desde finales de 2015, pero criticó la falta de oportunidad, al indicar que para entonces los habitantes "ya llevaban más de un año reportando que el agua estaba turbia y sabía mal".