El Fondo Monetario Internacional (FMI) pide a EU un plan global al considerar insuficientes los acuerdos parciales alcanzados por los partidos demócrata y republicano para evitar el abismo fiscal.

La demanda la ha hecho el director de Relaciones Externas del organismo, Gerry Rice. En un escueto comunicado de solo dos párrafos, Rice muestra la "satisfacción" del FMI por las medidas adoptadas por la Cámara de Representantes, que en la madrugada de este 2 de enero aprobó un paquete que permitirá evitar las grandes subidas de impuestos y los recortes en las inversiones públicas programadas para 2013 al expirar las bonificaciones establecidas durante el mandato de George W. Bush.

El portavoz valora que, sin este acuerdo de última hora, la recuperación de la economía americana "habría descarrilado". Sin embargo, apunta que "aún queda mucho por hacer "para poner las finanzas públicas de Estados Unidos en una senda sostenible sin perjudicar la recuperación".

En concreto, el FMI reclama al Gobierno de Barack Obama un plan integral "que garantice mayores ingresos y contención del gasto" y pide que este sea aprobado "lo antes posible". "Además, es crucial para elevar el techo de la deuda rápidamente y eliminar las incertidumbres restantes", sentencia el supervisor económico.

Un parche temporal

Las dudas del FMI son fundadas teniendo en cuenta que el acuerdo entre republicanos y demócratas es solo un parche temporal para la economía estadounidense.

Si bien se ha aprobado que la subida de impuestos sea solo para el 2% de los americanos más ricos y que el subsidio de emergencia por desempleo se prorrogue un año más, el recorte de las inversiones por valor de miles de millones de dólares solo se ha aplazado durante dos meses. Ese es el período que ambos partidos se han dado de plazo para negociar antes de que la caída presupuestaria se haga efectiva.

El diálogo entre ambas partes se prevé duro, ya que este es el punto de fricción que retrasó el acuerdo final e hizo que se aprobase el 2 de enero, cuando el abismo fiscal ya estaba formalmente en vigor, aunque ello no vaya a tener efectos sobre la población tras la votación final celebrada en la Cámara de Representantes.