China intenta demostrar reformas a donación de órganos

China está redoblando esfuerzos para persuadir a la comunidad médica internacional que ha dejado de usar a prisioneros ejecutados como donantes de órganos, y ha enviado a una delegación de alto nivel...

China está redoblando esfuerzos para persuadir a la comunidad médica internacional que ha dejado de usar a prisioneros ejecutados como donantes de órganos, y ha enviado a una delegación de alto nivel a una conferencia en el Vaticano para tratar de disipar las persistentes dudas sobre si ha dejado de realizar esta práctica.

El doctor Huang Jiefu, ex vice ministro de Salud de China, reconoció el lunes que las reformas al programa de trasplante de órganos de China han sido lentas y "muy difíciles". Pero insistió en que las medidas que han tomado para desautorizar la práctica han logrado bastante progreso pese a que China "todavía tiene bastante que hacer" para cumplir con sus necesidades de trasplantes.

"Desde el 1 de enero del 2015, la donación de órganos por parte de civiles que lo hacen de manera voluntaria se ha convertido en la única fuente legítima de trasplante de órganos", dijo el médico en una entrevista en la embajada china en Italia. "Esto es todo".

Huang dará un discurso el martes en la conferencia del Vaticano, mientras que organizaciones de derechos humanos y activistas contra el tráfico ilegal de órganos lamentan que el Vaticano está prácticamente apoyando la "fachada" china al invitarlo.

"Sin transparencia, verificación de presuntas reformas es imposible (saber)", dijo el doctor Torsten Trey, director ejecutivo de la organización Doctores en Contra de las Cosechas Obligatorias de Órganos, quien pidió a la conferencia del Vaticano que exigiera a China que presente evidencias de sus cambios y someta sus prácticas a un escrutinio independiente.

El Vaticano ha defendido la invitación, que ocurre ahora que el papa Francisco procura mejorar sus lazos con Beijing y cobijar a los 12 millones de católicos en China.

En el 2005, Huang reconoció públicamente que China cosechaba órganos de presos ejecutados para trasplantes, y seis años después indicó en un ensayo que hasta el 90% de los trasplantes chinos que usaban órganos de donantes muertos provenían de ejecutados. Activistas internacionales, tanto de derechos humanos como de política nacional, dicen las protecciones de seguridad fueron ignoradas hace mucho tiempo, a fin de obtener órganos de prisioneros, quienes podrían haber sido presionados para donar.

China dijo que abandonaría esta práctica para el 2015 y Huang dijo a The Associated Press que China ha cumplido su palabra.

Pero todavía hay dudas de que China haya cumplido su promesa, dada su gran escasez de donantes de órganos y el mercado negro de órganos en el país, en pie desde hace mucho tiempo.