Tensiones entre francoparlantes y angloparlantes en Camerún

Uno solo de 4.000 estudiantes inscriptos se presentó en el primer día de clases en la escuela secundaria de Bamenda, la ciudad angloparlante en el centro de una disputa idiomática en esta nación...

Uno solo de 4.000 estudiantes inscriptos se presentó en el primer día de clases en la escuela secundaria de Bamenda, la ciudad angloparlante en el centro de una disputa idiomática en esta nación bilingüe de Africa.

Los maestros se sumaron a una huelga encabezada por abogados molestos por el uso del francés como idioma oficial en una parte del país donde se habla inglés. Se han estado promoviendo protestas en varias ciudades grandes y el gobierno suspendió la internet en la región angloparlante, según la organización activista Access Now.

Las tensiones han llegado a un grado tal que 10 personas han muerto en manifestaciones sobre la discriminación en el lenguaje en Bamenda en diciembre, de acuerdo con una coalición de organizaciones defensoras de los derechos humanos de esa ciudad. El gobierno despachó 5.000 soldados para restablecer el orden.

Dos funcionarios del Consorcio de la Sociedad Civil Anglófona de Camerún fueron acusados de terrorismo y de rebelarse contra el estado por su papel en las recientes protestas y podrían ser condenados a muerte de ser hallados culpables. El gobierno prohibió las actividades del Consorcio. Otro activista, Bibixy Mancho, enfrenta las mismas acusaciones.

Amnistía Internacional pidió la liberación de Nkongho Felix Agbor-Balla y de Fontem Aforteka'a Neba, diciendo que sus detenciones "muestran una total indiferencia hacia los derechos básicos y se corre el riesgo de exacerbar una situación ya de por sí tensa".

Cientos de personas han sido detenidas, incluidos manifestantes que impidieron entonar el himno nacional camerunés, aduciendo que es una canción extranjera. Algunos hicieron ondear una nueva bandera y dijeron que ya no son parte del Camerún francoparlante.

El presidente Paul Biya, en el poder desde 1982, dice que está dispuesto a negociar pero que jamás aceptará esfuerzos por desestabilizar la unidad nacional.

Durante el fin de semana la prensa oficial informó que dirigentes sindicales de los maestros habían aceptado suspender la huelga y que las clases se reanudarían el lunes, pero medios opositores aseguraron que eso no era cierto.

Al prolongarse la huelga, Oben Ashu, un estudiante de 17 años, teme por su educación y su futuro en general. "Deberían permitir que volvamos a estudiar mientras el gobierno y los maestros negocian una solución al problema".

Camerún abarca regiones que fueron colonizadas tanto por los franceses como por los británicos hasta comienzos de la década de 1960. Los angloparlantes constituyen el 20% de la población y la constitución de Camerún dice que el inglés es tan importante como el francés. La mayoría de los documentos oficiales, no obstante, está disponible solo en francés y los maestros que hablan al menos un poco de inglés son enviados a las regiones angloparlantes.

Las protestas comenzaron el año pasado cuando grupos de abogados pidieron que los jueces francoparlantes fuesen transferidos a regiones donde se hable el francés, aduciendo que no se puede impartir justicia cuando el juez, el abogado y al acusado no se pueden comunicar. Cuando se negó la solicitud, los abogados salieron a las calles y se negaron a seguir defendiendo a sus clientes en los tribunales.

Los maestros se plegaron a las protestas, diciendo que había demasiada influencia francesa en las escuelas de la región angloparlante. El impasse frustra a estudiantes y parientes, que se sienten en medio de un fuego cruzado.

"Le imploro al gobierno que nos ayude, para que nuestros hijos, los cameruneses del futuro, puedan volver a la escuela, de modo que el país pueda recuperar la estabilidad y la paz", declaró Ndip Victor.

Bernard Okalia Bilai, gobernador de la región del noroeste, advirtió a los huelguistas que no cobrarán sus sueldos si no vuelven a dar clases.

En respuesta, el gobierno camerunés dispuso el reclutamiento de 1.000 maestros bilingües y la transferencia de los maestros de la región angloparlante si no hablan bien el idioma de la zona.

De todos modos, el presidente del principal partido de oposición dijo que el presidente y el gobierno no se debían tomar el asunto a la ligera porque si esta situación se prolonga, "podría ser peligrosa para nuestro país".