Diversos profesores pidieron el martes a la Junta de Educación de Texas que elimine aquellos currículos de ciencia a nivel secundaria que en su opinión desafían la teoría de la evolución y dejan a los alumnos preguntándose si Dios creó el universo.

Sin embargo, sectores conservadores afirman que ese cambio podría afectar la libertad académica y el pensamiento independiente en las aulas del segundo estado más grande de Estados Unidos.

La manera como Texas enseña la evolución a los poco más de 5,3 millones de alumnos en las escuelas públicas ha causado polémica durante años, a pesar de los distintos fallos de cortes federales para que no se imparta el creacionismo y la teoría del diseño inteligente en dichas escuelas.

En 2009, la Junta Educativa del estado eliminó un requisito establecido 20 años atrás que ordenaba que en las clases de ciencia se enseñaran "las fortalezas y las debilidades" de la teoría de la evolución.

Por su parte, un bloque de conservadores sociales en la junta incluyó la regla de que los estudiantes aprendan a investigar "todos los ángulos" de la teoría científica. Quienes estaban de acuerdo dijeron que ese aspecto alentaba el pensamiento crítico, pero los detractores señalaron que tenía como propósito quitarle fuerza a las lecciones sobre la evolución.

Un panel de maestros y expertos en Texas le ha recomendado a la junta integrada por 10 republicanos y cinco demócratas que elimine esa redacción, al afirmar que causa confusión y hace perder tiempo a los estudiantes que suelen tener 14 años cuando comienzan el noveno grado, al tiempo que permite innecesariamente que la ideología religiosa y conservadora se imponga sobre la ciencia.

La junta escuchó durante horas testimonios de profesores e investigadores que criticaron el plan de estudios, así como de activistas que lo apoyaron. El panel efectuará esta semana votaciones preliminares sobre dicho plan.

"El establecimiento de nuestros objetivos educativos no debe basarse en las encuestas de opinión", le dijo a la junta Arturo de Lozanne, profesor de biociencia molecular en la Universidad de Texas.

Hubo un momento de tensión cuando la exprofesora Tanya Estes pidió eliminar "el creacionismo de nuestro plan de estudios de ciencias".

David Bradley, republicano integrante de la junta procedente de Beaumont, le exigió que "por favor señale" dónde aparece el "creacionismo" en el plan de estudios de Texas. Como respuesta, Estes cuestionó lo que describió como la "sonrisa burlona" de Bradley.

Los planes de estudio no mencionan específicamente el creacionismo, pero los detractores afirman que en la práctica tienen el efecto de desafiar la teoría de la evolución.

Además del término "todos los ángulos", paneles de expertos también han recomendado eliminar la enseñanza en el currículo sobre las lagunas existentes en el conocimiento de los fósiles, ya que los sectores religiosos arguyen son una muestra de que hubo cambios significativos en la vida misma que dejarían entrever la influencia de un poder superior.

Barbara Cargill, republicana integrante de la junta, subrayó que muchos líderes del sector del petróleo y el gas han pedido que la materia de fósiles se enseñe en las aulas de Texas.

"Ellos consideran importante que nuestros chicos aprendan más sobre el currículo de fósiles y se hagan preguntas sobre lo que existe", dijo Cargill, de The Woodlands, un subrbio de Houston. "Si tienen una interrogante, necesitan saber sobre ella".