Israel anunció el martes planes para construir 3.000 nuevas viviendas en asentamientos de Cisjordania, continuando con la masiva construcción que comenzó tras la juramentación de Donald Trump como presidente de Estados Unidos.

Al parecer, el anuncio del martes tiene la intención de calmar el enojo de colonos por la evacuación del puesto de vigilancia de Amona, en Cisjordania, que ordenó un juez.

En un comunicado emitido por la noche, el ministro de Defensa de Israel dijo que la última construcción fue aprobada por el ministro de Defensa Avigdor Lieberman y el primer ministro Benjamín Netanyahu. Ocurre días después de que el gobierno aprobara 2.500 casas adicionales en Cisjordania y cientos más en el este de Jerusalén.

Los palestinos reclaman ambas zonas, ocupadas por Israel en la Guerra de los Seis Días en 1967, para formar parte de un futuro país.