Un grupo musulmán defensor de los derechos civiles se unió el lunes a la batalla jurídica para revocar la orden del presidente Donald Trump que prohíbe el ingreso a Estados Unidos de los ciudadanos de siete naciones predominantemente musulmanas.

El Consejo sobre Relaciones Estadounidenses-Islámicas (CAIR por sus iniciales en inglés) interpuso una demanda en la corte federal de distrito en Alexandria para impugnar la orden ejecutiva de Trump.

La querella señala que la prohibición es el primer paso de Trump para cumplir su promesa de campaña de imponer "un cierre total y absoluto al ingreso de musulmanes" hasta que el gobierno estadounidense "pueda dilucidar qué está ocurriendo".

La orden de Trump suspende la inmigración de ciudadanos de las siete naciones durante 90 días. Trump ha dicho que la acción está siendo descrita falsamente como una "veda a los musulmanes".

En una conferencia de prensa realizada el lunes, el vocero de la Casa Blanca Sean Spicer dijo que Trump "está haciendo exactamente lo que dijo al pueblo estadounidense que haría".

"El presidente pondrá siempre la seguridad y la prosperidad de nuestra nación primero y ante todo", dijo Spicer.

Además de la prohibición dirigida a los siete países —Irak, Irán, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen_, la orden ejecutiva suspende temporalmente la admisión de refugiados, pero hace una excepción por persecución religiosa para quienes practican una religión que los convierte en una minoría en su país de origen.

En una entrevista el viernes con Christian Broadcasting News, Trump dijo que su intención era dar trato prioritario en el programa de refugiados a los cristianos perseguidos.

La demanda del CAIR dice que el resultado es una orden ejecutiva que crea "una parcialidad contra el islam" y viola las protecciones de la Primera Enmienda constitucional contra la discriminación religiosa.

En la querella, los abogados Lena Masri, Gadeir Abbas y Shereef Akeel escribieron que la prohibición de Trump afecta a todos los musulmanes, incluso a aquellos que son ciudadanos estadounidenses, porque impone "una política que abiertamente discrimina a los musulmanes y transmite oficialmente un mensaje de que el gobierno federal no está a favor del islam".

En una conferencia de prensa el lunes, Abbas señaló que cinco jueces federales en el país ya han emitido órdenes que bloquean la implementación de varias partes de la prohibición.

"Esperamos poner un fin a esto de una vez por todas", agregó.

No obstante, las impugnaciones a acciones del poder ejecutivo realizadas a favor de la seguridad nacional pueden ser batallas arduas: Seis años después de que Abbas presentó una impugnación constitucional a la lista gubernamental de personas que tienen prohibido abordar un avión a Estados Unidos, la querella aún no se resuelve, más allá de unos cambios a la lista.