Cinco mineros murieron el lunes por inhalar gases tóxicos en el interior de una mina artesanal en una remota región del sureste de Bolivia.

Los mineros se encontraban a 70 metros de profundidad y quedaron atrapados en un paraje donde fallecieron tras inhalar monóxido de carbono, informó el lunes a una radio rural, Zenón Aiza, alcalde del poblado quechua de San Lucas a 500 kilómetros al sureste de La Paz.

Un sexto minero, Richard Mendoza Terrazas, de 17 años, pudo escapar del socavón y pidió auxilio. Los cuerpos de los fallecidos fueron recuperados el lunes en la tarde, dijo Aiza.

Los mineros artesanales, todos menores de 26 años, trabajaban para una cooperativa minera administrada por los mismos obreros y explotaban plomo y zinc en la aldea rural quechua de Uchupampa.