La ONU informó el lunes que ha recibido garantías del gobierno de Donald Trump de que la prohibición de entrada a ciudadanos de siete países musulmanes no afectará al personal suyo de esos países.

Stephane Dujarric, portavoz del organismo internacional, dijo que varios empleados de la ONU con visas G-4 -- que permiten a empleados trabajar en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York -- no pudieron abordar aviones durante el fin de semana.

Sin embargo Dujarric dijo que se le avisó el lunes que "todos los problemas se han resuelto y hemos recibido garantías de la Misión de Estados Unidos" de que su personal con ciudadanía de esos países con visas válidas G-4 pueden regresar a trabajar en la ONU.

Dujarric reiteró que la ONU "tiene gran esperanza de que las medidas implementadas sobre los refugiados serán temporales" y destacó que "Estados Unidos ha sido un socio sólido de la ONU ... en la reubicación de refugiados".