La policía arrestó el lunes por cargos de corrupción a un empresario que en una época fue el hombre más rico de Brasil, mientras crecía la expectativa por una serie de acuerdos judiciales que podrían traer más revelaciones sobre un enorme escándalo de sobornos.

La policía federal informó que Eike Batista fue detenido al aterrizar en Río de Janeiro desde Nueva York, cuatro días después de que agentes fueron a buscarlo a su casa y lo encontraron ausente. Horas después la televisión local mostraba el momento en que era llevado a la cárcel, donde permanecerá mientras se investigan las acusaciones en su contra.

Posteriormente en otras imágenes televisadas, se le ve a Batista saliendo de la cárcel con la cabeza rapada y sujetando una almohada. El despacho de su abogado, Fernando Martins, confirmó que Batista estaba siendo trasladado a otro centro de detención.

Batista, conocido por haber acumulado y luego haber perdido una fortuna descomunal, está buscado por supuestamente pagar sobornos al ex gobernador del estado de Río de Janeiro Sergio Cabral, aparentemente a cambio de privilegios en la concesión de contratos gubernamentales.

La orden de arresto de Batista estaba entre nueve emitidas el jueves en relación con una investigación sobre lavado de dinero y ocultamiento de unos 100 millones de dólares en cuentas bancarias en el exterior. La fiscalía sostiene que casi 80 millones de dólares de ese monto pertenecían a Cabral, que enfrenta un juicio por corrupción y fue encarcelado el año pasado.

En una entrevista con la televisión brasileña, Batista dijo que regresaba para "aclarar las cosas". Se negó a formular comentarios sobre las acusaciones en su contra.

Entretanto, en casos separados, se anunciaron varios acuerdos judiciales que podrían ofrecer nuevas revelaciones sobre el involucramiento de líderes políticos y empresariales en la mayor investigación de corrupción en la historia de Brasil.

La presidenta de la Corte Suprema Carmen Lucia aprobó el lunes 77 acuerdos para ejecutivos de la empresa constructora Odebrecht, una de las principales involucradas en el escándalo de sobornos que ha afectado también a la empresa petrolera estatal Petrobras.

La fiscalía ahora tiene que revisar los acuerdos cuáles denuncias investigar. El expediente quedará en reserva por los momentos.

La fiscalía afirma que los contratos a montos exagerados en Petrobras y en otras empresas estatales se hicieron gracias a sobornos que equivalieron a 2.000 millones de dólares en más de una década. Esa investigación ha engendrado otras, como la de Río que implicó a Batista, y destapó una olla de corrupción que ha asombrado hasta a los más veteranos. Docenas de políticos y empresarios se han visto señalados, muchos de ellos por otros acusados que dieron información a cambio de penas más leves.

Uno de los acuerdos acusa al presidente Michel Temer de pedir y aceptar fondos ilegales para su campaña electoral, según documentos obtenidos por The Associated Press. Si las acusaciones son confirmadas por la comisión electoral brasileña, el presidente será destituido y el Congreso tendría que nombrar a un sucesor. Temer ha negado haber hecho algo ilegal.

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La corresponsal de la AP Sarah DiLorenzo contribuyó con esta nota desde Sao Paulo.