Al menos cinco soldados del ejército de Ucrania fallecieron en un aparente repunte de la violencia en el este del país.

El conflicto armado entre las tropas del gobierno de Kiev y los rebeldes separatistas se cobró más de 9.600 vidas desde su inicio en 2014, según la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Hasta hace poco, un acuerdo de alto el fuego había ayudado a limitar los combates a tiroteos esporádicos.

Un aumento de los choques en varios frentes el domingo dejó al menos cinco soldados muertos y otros nueve heridos, explicó el lunes la oficina de prensa del gobierno para las operaciones en el este de Ucrania.

En el bastión rebelde de Donetsk, las autoproclamadas autoridades separatistas reportaron importantes daños en infraestructuras civiles y varias localidades y vecindarios de la ciudad se quedaron sin electricidad ni agua.

Según la agencia de noticias Donetsk, un civil murió y otros tres resultaron heridos en Makiivka, al noreste de Donetsk. Los rebeldes reportaron también que fuerzas gubernamentales abrieron fuego contra un puesto de control al norte de Donetsk, por el que pasan diariamente miles de civiles para ir de la zona rebelde a la controlada por Kiev.