El presidente Nicolás Maduro rechazó el domingo las declaraciones del vicepresidente colombiano en las que usó una palabra considerada despectiva para referirse a los venezolanos, y lo acusó de ofrecer un discurso xenófobo en momentos que buscaría promocionarse como candidato a la presidencia de Colombia.

Maduro afirmó que las declaraciones del vicepresidente Germán Vargas Lleras constituyen una agresión signada por la "xenofobia" y "desprecio de este señor" contra Venezuela.

En una visita al poblado fronterizo de Tabú el 25 de enero, el vicepresidente colombiano expresó que las casas que se construyan en la zona deben ser para la población desplazada y no para los venezolanos.

Maduro resaltó que en su discurso, Vargas Lleras usó una palabra acuñada en Colombia para expresar "menosprecio" por ser venezolano en lugar del gentilicio de Venezuela.

El gobernante venezolano acusó además al funcionario colombiano de envenenar las relaciones entre los dos países al promoverse como candidato porque "aspira ser presidente" de Colombia y por eso andaría "por ahí provocando".

El viernes, la cancillería venezolana en un comunicado exigió una disculpa del gobierno colombiano por las expresiones, y advirtió que está dispuesta a llevar el caso a instancias internacionales.

Desde la ciudad peruana de Arequipa, la canciller colombiana Maria Ángela Holguín —que acompañaba al presidente Juan Manuel Santos en un encuentro bilateral en ese país— dijo a los periodistas que evidentemente "las declaraciones del vicepresidente las han tomado de manera ofensiva".

"Yo creo que la interpretación del gentilicio que utilizó, no es para todos un tema que pueda ser peyorativo o insultante", destacó. Sin embargo, Holguín hizo un llamado a todos los funcionarios a respetar el modo en que es utilizado el lenguaje y en que se refieren a otro país.

En los últimos años, la relación entre Venezuela y Colombia ha vivido momentos de tensión que los gobiernos han superado por la vía del diálogo. Maduro acordó el mes pasado el cierre de la frontera con Colombia para combatir el contrabando de papel moneda, y luego decidió abrirla progresivamente para permitir el paso de peatones.

Por su parte, tras la decisión de Maduro de establecer gasolineras en la frontera, Colombia decidió mantener restringido el paso de vehículos hacia Venezuela.