Los rebeldes sirios empezaron a retirarse de un valle estratégico a fin de cumplir con su parte del acuerdo para dejar en manos del gobierno las fuentes de agua que surten a la región de la capital, informó el domingo la televisión estatal siria.

Cuatro autobuses llevaban a 160 rebeldes y sus familiares del Valle de Barada hacia la provincia Idlib que está bajo dominio rebelde, informó el canal Al-Ikhbariya.

Allá se juntarán con miles de rebeldes y disidentes provenientes de la zona de Damasco.

La evacuación pone fin a una crisis entre los rebeldes y las fuerzas oficialistas que dejó sin agua a unos 5 millones de habitantes.

El gobernador de la provincia de Damasco le dijo a Al-Ikhbariya que el suministro de agua será restablecido tan pronto los técnicos reparen las instalaciones dañadas en los combates.