Manuel Antonio Noriega fue enviado a casa la noche del sábado como parte de un beneficio judicial que permitirá que el ex dictador panameño cumpla tres meses de arresto domiciliario y se prepare para una cirugía.

Noriega, de 82 años, fue trasladado a un edificio en un barrio acomodado de la capital, donde permanecerá con su hija mayor, Sandra. Agentes de la Policía Nacional y de penitenciaria ayudaron al ex gobernante a bajar de un minibús. Llevaba una gorra roja, gafas oscuras y abrigo negro.

Esto supone el regreso de Noriega a la casa de uno de sus familiares desde su expulsión por la invasión de Estados Unidos el 20 de diciembre de 1989. Tras su caída en desgracia cumplió condenas tanto en el extranjero como en Panamá.

La decisión fue tomada por una juez de cumplimiento en una audiencia que determinó el arresto domiciliario a Noriega a partir del sábado. La vista se celebró en la provincia occidental de Chiriquí, fronteriza con Costa Rica, por el caso en que el ex dictador fue condenado en ausencia por la decapitación del opositor Hugo Spadafora en 1985.

La juez del tercer distrito judicial de Chiriquí, Katerini Pitti de Molina, determinó el beneficio con carácter temporal, rechazando la solicitud de la defensa de que fuera permanente. El 28 de abril se celebrará otra audiencia en la que se determinaría la prolongación o no del arresto domiciliario, agregó el fallo.

Noriega fue sacado del penal la noche del sábado en un vehículo oficial escoltado por autos de la Policía Nacional, según se observó en imágenes de televisión.

El abogado de Noriega, Ezra Angel, dijo a periodistas que la juez "actuó de manera sensata" en su decisión.

El arresto domiciliario de Noriega, ordenado recientemente por un tribunal superior, permitirá que el ex general se prepare para la cirugía del 15 de febrero en que le será extirpado un tumor cerebral benigno.

Para cumplir el dictamen, Noriega compareció en dos audiencias en las que él y su abogado explicaron las razones del arresto domiciliario ante jueces y familiares de las víctimas.

El ex dictador fue extraditado por Francia en diciembre de 2011 tras pasar dos décadas en prisión en Estados Unidos y París por narcotráfico y lavado de dinero, respectivamente.

Justo después de su repatriación, Noriega fue trasladado a un penal en un sector boscoso al norte de la capital y cerca del Canal de Panamá para purgar varias condenas por el asesinato de opositores.

Los médicos particulares descubrieron el tumor después de su regreso y el año pasado revelaron que estaba creciendo y que podría comprometer seriamente su salud. Durante su largo confinamiento en Estados Unidos, Noriega sufrió al menos dos derrames cerebrales, según sus médicos.

En las audiencias, los médicos han presentado otras evaluaciones que determinan que Noriega también padece una enfermedad pulmonar que le causa problemas para respirar, por lo que antes de operarse será sometido a una limpieza de pulmones.

La expulsión de Noriega en 1989 representó el fin del régimen militar en Panamá, que se extendió desde 1968.