Francia y Alemania crearon un frente unido el sábado ante la suspensión hecha por el presidente Donald Trump al programa de refugiados de Estados Unidos, y el ministro del Exterior alemán señaló que el amor al prójimo forma parte de las tradiciones cristianas estadounidenses.

Tras reunirse el sábado, los ministros del exterior de ambos países, Jean-Marc Ayrault y el alemán Sigmar Gabriel, afirmaron que desean conversar con Rex Tillerson, el nominado por Trump como secretario de Estado y que sigue esperando su confirmación.

Ayrault agregó que la orden emitida el viernes por Trump que impide el ingreso a Estados Unidos a todos los refugiados durante cuatro meses —y a quienes provengan de Siria de manera indefinida— "en verdad nos preocupa".

"Hemos firmado obligaciones internacionales, por lo que el recibir a refugiados que huyen de la guerra y la opresión forma parte de nuestras tareas", recalcó el ministro francés.

"Hay muchos otros asuntos que nos preocupan", agregó. "Es por eso que Sigmar y yo discutimos lo que vamos a hacer. Cuando nuestro colega, Tillerson, sea nombrado oficialmente, ambos lo contactaremos".

Gabriel —en su primera visita al extranjero desde su nombramiento el viernes— dijo que el ofrecer refugio a quienes son perseguidos y quienes huyen de la muerte es un valor occidental que Europa y Estados Unidos comparten.

"El amor al prójimo forma parte de esta tradición, el acto de ayudar a los otros", declaró. "Esto nos une como occidentales. Y pienso que esto sigue siendo una base en común que compartimos con Estados Unidos, una que buscamos promover".