Una medida del presidente Donald Trump contra la inmigración tuvo el sábado repercusiones inmediatas: Residentes permanentes o con visa de siete países de mayoría musulmana que habían salido de Estados Unidos no podrán regresar durante 90 días.

Se trata de un limbo de tiempo que afecta a un número desconocido de personas no estadounidenses que proceden de Irak, Siria, Irán, Sudán, Libia, Somalia o Yemen, que ahora tienen prohibido ingresar en el país donde han vivido o efectúan sus estudios, en una situación que podría alargarse años.

Un funcionario policial que confirmó la prohibición temporal dijo que están exentos de la medida los extranjeros cuyo ingreso corresponda al interés nacional de Estados Unidos. Se desconocía de momento cómo se aplicará la exención.

La orden de Trump no afecta a diplomáticos.

Quienes se encuentran en Estados Unidos con visa o credencial de residente permanente están autorizados a continuar en el país, según el funcionario, que solicitó el anonimato porque no estaba autorizado a hacer declaraciones sobre los detalles de la puesta en marcha de la medida.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) comenzó a notificar a las aerolíneas sobre los pasajeros cuyas visas fueron canceladas o sobre residentes legales que tenían previsto regresar a Estados Unidos. Se ha pedido a las aerolíneas que impidan a esas personas abordar los vuelos.

La orden de Trump prohibió durante cuatro meses el ingreso en Estados Unidos de todos los refugiados y canceló indefinidamente el de los que procedan de Siria. El mandatario señaló que la prohibición era necesaria para mantener fuera del país a los "terroristas radicales islámicos".

El próximo grupo de refugiados tenía previsto llegar el lunes a Estados Unidos, pero el funcionario dijo que no se les permitirá ingresar al país.

La orden presidencial suspende de inmediato durante cuatro meses un programa que el año pasado reubicó en Estados Unidos a unas 85.000 personas desplazadas por la guerra, la opresión política, el hambre y los prejuicios religiosos.

La prohibición de los 90 días entró en vigor de inmediato en Estados Unidos y afecta a todos los inmigrantes procedentes de siete naciones de mayoría musulmana.

La orden de Trump es particularmente severa contra los sirios porque ordena que cualquiera que proceda de ese país, aun si está huyendo de la guerra civil, tenga prohibido indefinidamente llegar a Estados Unidos.

"Queremos garantizar que no estamos aceptando la entrada en nuestro país de las mismas amenazas que nuestros soldados combaten en el exterior", señaló Trump mientras firmaba la orden en el Pentágono. "Sólo queremos recibir en nuestro país a quienes lo apoyarán y a quienes amarán profundamente a nuestro pueblo".

Trump dispuso la prohibición para los solicitantes de asilo incluso en momentos en que muchos iraquíes que están en peligro por haber trabajado para Estados Unidos en su país se dirigían en avión a territorio estadounidense en busca de refugio.

___

Contribuyeron a este despacho los periodistas de The Associated Press, Ken Thomas, en Washington, y Ellen Knickmeyer, en San Francisco.

___

Ken Thomas está en Twitter como http://twitter.com/kthomasDC y Alicia A. Caldwell at www.twitter.com/acaldwellap