Los gobernantes de Salt Lake City proclamaron su apoyo a los inmigrantes después de las medidas del presidente Donald Trump para acelerar la construcción del prometido muro fronterizo con México y reducir los fondos federales para las "ciudades santuario" que protegen a los inmigrantes.

La alcaldesa y el jefe de la policía de la capital de Utah informaron en conferencia de prensa el jueves que el departamento de policía mantendrá su vieja política de no preguntar a las personas su estatus migratorio.

El jefe policial Mike Brown indicó que eso deteriora la confianza pública y dificulta las labores de la policía al investigar un delito. Añadió que los funcionarios federales necesitan escuchar a los jefes de policía y evitar tomar medidas que compliquen sus funciones.

La alcaldesa Jackie Biskupski dijo que la ciudad no tiene la responsabilidad de ejecutar una política migratoria federal, y las decisiones tomadas el miércoles en Washington han creado temor y confusión y podrían desalentar a la gente para que reporte delitos.