Un funcionario de alto rango del Consejo Noruego para Refugiados censuró las acciones del gobierno de Donald Trump para restringir la reubicación e inmigración de refugiados y las describió como un "hito vergonzoso en la historia de Estados Unidos".

Los planes de "abandonar a su suerte a algunas de las personas más vulnerables del mundo... es una afrenta para los valores estadounidenses", opinó Joel Charny, jefe de la oficina en Estados Unidos de una organización humanitaria noruega.

Aunque el grupo humanitario con sede en Oslo da asistencia a personas que han huido de sus países, su oficina en Washington trabaja a fin de recaudar dinero para programas en el exterior y dar asesoría en políticas humanitarias a legisladores estadounidenses.

La filial en Washington recibe apoyo financiero de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID por sus siglas en inglés) y la Oficina para la Población, Refugiados y la Migración del Departamento de Estado.