El gobierno federal de Brasil y el estado de Río de Janeiro acordaron el jueves un paquete de medidas de austeridad que cubrirá parcialmente el déficit de 8.000 millones de dólares previsto para la entidad.

El gobierno federal ofreció diferir los pagos de deuda del estado hasta por tres años, a cambio de recortes de gastos e incrementos de impuestos.

El ministro de finanzas, Henrique Meirelles, dijo en conferencia de prensa que las medidas representarán un total de alrededor de 6.000 millones de dólares. En ellas se incluye un recorte presupuestario de casi 3.000 millones de dólares.

Río ha experimentado una grave crisis financiera en la que miles de empleados estatales y jubilados no han recibido sus pagos o lo han hecho con meses de retraso. La molestia sobre los pagos tardíos y las posibles medidas de austeridad provocó protestas multitudinarias el año pasado.

Las medidas anunciadas el jueves aún deben ser aprobadas por la asamblea estatal.