Aunque el índice Dow Jones rompió la barrera de los 20.000 puntos, muchos estadounidenses no se están beneficiando del auge bursátil. A pesar de que hoy en día son comunes los programas de inversión para el retiro 401(k), el 10% más acaudalado es propietario del 80% del dinero ganado en la bolsa. El alza de 23% registrado el año pasado ha beneficiado básicamente a inversionistas que ya tenían finanzas estables.

La concentración de recursos en pocas manos es una de las razones por las cuales la recuperación económica estadounidense no se ha hecho sentir para la mayoría de los estadounidenses desde la Gran Recesión de hace siete años atrás.

Si bien es verdad que el Dow avanzó más del doble durante la presidencia de Barack Obama, el crecimiento salarial se ha estancado, especialmente para los empleados sin títulos universitarios y sin destrezas tecnológicas. El descontento y la ansiedad sobre la economía fue una de las razones por las que mucha gente votó por Donald Trump.

Ahora uno de los desafíos para Trump es hacer que los beneficios económicos sean compartidos más allá de los acaudalados y de los centros urbanos, hacia zonas pobres y rurales.

Una investigación del economista de la New York University Edward Wolff halló que el 10% más adinerado de la población de Estados Unidos posee el 81,4% de la riqueza generada en la bolsa hasta 2013, la cifra más reciente disponible. El 60% intermedio de la población posee apenas el 7,7%. Ello incluye cuentas individuales, cuentas de retiro 401(k) y fondos mutuales.

"Cualquier auge bursátil va a pasar por alto a la gran mayoría de los estadounidenses", estimó Wolff.

Hay otros estudios que arrojan resultados similares. El 1% más acaudalado del país poseía el 44% de la riqueza generada en la bolsa en 2012, según la investigación de Gabriel Zucman, economista de la Universidad de California en Berkeley.

El alza bursátil ciertamente beneficia a la economía en general. Los individuos más beneficiados tienden a gastar más a medida que sus recursos aumentan de valor. Incluso los estadounidenses con cuentas de retiro modestas probablemente se sentirán mejor posicionados y gastarán más. Ese gasto adicional, a su vez, estimula el crecimiento económico y las contrataciones.

Cuando sube la bolsa, las empresas tienden a emitir más acciones y muchas empresas usarán esas ganancias para crear más empleos. Un estudio de la Fundación Kauffman halló en 2010 que el 62% de los puestos creados por jóvenes empresas tecnológicas fueron abiertos después que esas empresas empezaron a cotizar en bolsa y vender acciones.

Sin embargo, para el ciudadano promedio, la mayor fuente de riqueza es el valor de su hogar. En gran parte eso explica por qué, aun después de que terminó la recesión en junio de 2009, muchos estadounidenses sienten que no se han beneficiado mucho del cuadro económico mejorado.

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Chris Rugaber está en: http://Twitter.com/ChrisRugaber