Un estudio parlamentario británico sobre normas laborales de vestuario determinó que las mujeres han recibido órdenes de llevar zapatos de tacón, teñirse el pelo o vestir atuendos sugerentes en su lugar de trabajo.

La pesquisa se realizó después del caso de una recepcionista de Londres a la que se envió a casa cuando protestó porque la obligaban a llevar zapatos de tacón de entre 5 y 10 centímetros (de 2 a 4 pulgadas) a la oficina, un requisito que no existía para sus colegas varones.

Durante la investigación quedó claro que este no fue un incidente aislado, indicaron el miércoles el Comité de Peticiones y el Comité de Mujeres e Igualdad.

Los autores del estudio dijeron haberse entrevistado con cientos de mujeres "que nos hablaron del dolor y los daños a largo plazo causados por llevar tacones altos durante largos periodos de tiempo". Los comités señalaron que las normas de vestuario discriminatorias siguen siendo habituales.