El parlamento ruso dio el primer paso el miércoles para despenalizar algunas formas de violencia doméstica.

La Duma estatal aprobó por 385 votos a favor, dos en contra y una abstención eliminar la responsabilidad penal por agredir a miembros de la familia si no se causan daños corporales. Por otra parte, la ley que castiga este cargo con una multa o un arresto de 15 días está pendiente de aprobación en su tercera lectura. De la Duma, pasaría a la cámara alta — un ente que se dedica principalmente a sancionar las leyes — y después al presidente Vladimir Putin.

El proyecto de ley parte de una sentencia de la Corte Suprema para despenalizar las agresiones que no causen daños corporales, pero mantiene los cargos penales para los acusados de golpear a sus familiares. Activistas conservadores se opusieron alegando que sería una amenaza a los padres que azotar a sus hijos.

Grupos activistas levantaron piquetes el miércoles por la mañana en torno a la Duma para oponerse a la ley, que ha causado una gran polémica y provocado una campaña en contra que reunió más de 200.000 firmas.

Olga Batalina, una de los coautores del texto, rechazó las sugerencias de que la medida dejará impunes a los que maltratan a sus familias.

"El Código Penal sigue conteniendo la responsabilidad penal por agresión, pero ahora se aplicará sólo a infractores reincidentes", dijo a la televisión estatal. Todos aquellos que "aterrorizan a sus familiares, que lo hacen de forma reiterada... afrontarán una responsabilidad penal".

El portavoz del Kremlin Dmitry Peskov declinó hacer comentarios sobre la ley.

El 19% de los rusos dijo en un sondeo este mes de la encuestadora VTsIOM que "puede ser aceptable" golpear a la esposa, esposo o hijo "en ciertas circunstancias". La encuesta telefónica sobre 1.800 personas se hizo entre el 13 y el 15 de enero y tiene un margen de error de 2,5 puntos porcentuales.